“En esta empresa falta compromiso, nadie tiene la camiseta puesta.” ¿Te suena? Es una frase que aparece bastante cuando hablamos de los problemas que tienen las PyMEs con sus equipos.
La competitividad de las empresas no solo se mide en la calidad de su producto o la ubicación de sus locales; se construye, principalmente, puertas adentro.
Una jefatura o una gerencia no ocupa solamente un puesto en el organigrama. Define dinámicas de trabajo, modela la cultura del equipo y termina influyendo directamente en los resultados del negocio. La manera en que un líder organiza, comunica y toma decisiones puede potenciar a un equipo… o desgastarlo silenciosamente.
Los estudios más recientes muestran que las organizaciones continúan revisando sus esquemas de compensaciones para mantenerse competitivas. Al mismo tiempo, cada vez más empresas incorporan incentivos variables y beneficios como parte de su estrategia para atraer y fidelizar talento.
Claves para reclutar mejor y evitar errores que después salen caros.